“Se vaciaron las aulas”. Con esa frase me resumió Neus Caballer, periodista de Educación de EL PAIS Comunidad Valenciana, la situación al llegar a las siete de la tarde a la plaza de la Virgen. La plaza estaba a reventar de gente. Una vez más, una parte muy importante de la sociedad valenciana se movilizó contra la política educativa del Consell que preside Francisco Camps. Los padres y madres optaron por vaciar los colegios de Primaria, lo que, sumado al amplio seguimiento entre los estudiantes de Secundaria de la jornada de huelga convocada por la Plataforma per l’Ensenyament Públic, prácticamente paralizó el sistema educativo.
Según informaciones de El País, un 70% del alumnado de 3 a 18 años, es decir, más de 350.000 estudiantes, y un 60% del profesorado, aproximadamente 26.000 docentes, secundaron el paro, aunque la Consejería de Educación cifró sólo en el 25,5% la incidencia entre el profesorado y en el 23,4% entre los alumnos. La jornada culminó con tres multitudinarias manifestaciones que reunieron en Valencia, a más de 28.000 personas, según expertos policiales consultados por este periódico; a unas 7.000 en Alicante, y a 5.000 en Castellón.
Pablo Robira, periodista de Magisterio y seguidor de este blog, da cifras un poco más modestas pero muy contundentes en su blog. Habla de un seguimiento de la huelga del profesorado en un 40%, pero reconoce que esa cifra debería ser corregida al alza si tenemos en cuenta que sólo el 85% del profesorado puede hacer huelga efectivamente porque el resto está de servicios mínimos.
Así que ENHORABUENA a la Escuela Pública: la movilización no es sólo un derecho sino que es también una ACCIÓN PREVENTIVA…Aunque de eso hablaremos con motivo del 1 de Mayo.
P.S: Ayer se fallaba el Premio Literatura para Mujeres que otorga el Institut de la Dona al que yo me había prestado con un relato que lleva por título “Helena o Venus en tránsito”. El fallo del jurado era a las 19.00 horas, así que elegí, por responsabilidad, ir a la Manifestación en lugar de a la Feria del Libro. Pero antes de eso, llamé por teléfono y me dieron una buena noticia: No he ganado la convocatoria pero mi relato ha sido seleccionado entre los 25 que se publicarán próximamente, en un libro editado por el Institut. Estoy satisfecha.
