Ayer se celebraron las asambleas del PSPV-PSOE en la ciudad de Valencia. Y en algún sentido ganamos y en otro perdimos. Perdimos porque Pepe Reig no salió delegado por Marítimo y por tanto no podrá oponerse a Salva Broseta en la Asamblea de Gran Ciudad. Ganamos porque Pepe, demostró una vez más que el suyo es otro TALANTE, es otra manera de entender la política. Me explico: Pepe fue excluido en la lista de marítimo por los “aparatos” de partido (hay varios y todos habían pactado) la noche del 14. A Pepe, todos los aparatos de Marítimo, le habían dicho que sí iría en la lista: se lo habían dicho los lermistas, los representantes de la FSP, y los representantes de Romeu. Todos. Pero en el último momento se decidió que no iba. Se especula hasta que punto fue una orden que llegó de Blanquerías o fue la FSP-UGT, la que lo decidió sola. Los de Romeu, asistieron impasibles a su defunción. Pepe apeló a la rebeldía de los supuestos renovadores de esos aparatos. Pero nada. Lo defenestraron en silencio para que no pudiera ir a la Asamblea, a hablar. Y Pepe tuvo la reacción que cabía esperar: montó “in extremis” una lista de 14 personas entre las 10 de la noche del día 14 y las 12 de la mañana del día 15. Y esa lista no alcanzó el 20 por ciento necesario para tener representación. El aparato funciona como una máquina implacable que mata el talento. Ya lo dijimos en el manifiesto fundacional de Volem i Podem.
Al no salir en Marítimo, Pepe Reig no estará como delegado en la asamblea de Gran Ciudad y no podrá presentarse. Solo habrá una voz la de Salva Broseta. Tal y como el Secretario General, Jorge Alarte, había previsto. Pero el precio que han pagado es alto: Sólo hay que ver como están compuestas las direcciones de las distintas agrupaciones de la ciudad de Valencia para ver dónde ha ido a parar la “renovación” en la ciudad que prometía Alarte. Ellos sabrán…
En otro sentido ganamos. Porque Ximo Cádiz, Antonio Sanchis y yo, que apoyamos la candidatura de Pepe Reig sí que estaremos en esa asamblea, ya la lista que apoyaba a Pepe Reig en la agrupación de Ciutat Vella si que sacó el 20 por ciento. Así que cualquiera de nosotros sí podría presentarse. Pero lo más importante que os quería explicar es que Pepe hubiera podido salir si hubiera venido en la lista de Ciutat Vella. Y podía haberlo hecho. Podía haber encabezado la lista de Ciutat Vella y hubiera salido por el corazón de la ciudad, pero prefirió intentar salir por marítimo, su barrio, su agrupación, porque era lo correcto.
Podrá parecer ingenuo o equivocado, pero desde mi punto de vista no lo es. En política, tal y como la entendemos nosotros, sólo hay una clave: la de aplicarse a uno mismo la mayor exigencia ética. Y Pepe es de ese tipo de personas. No hizo componendas de última hora. Ni pacto con los grupos de poder en el partido (familias y otras cosas), ni se sentó en la mesa camilla donde se repartían los cromos, ni accedió a ir a la asamblea por otra agrupación que no era la suya. Y perdió. Ahora habrá que saber, a ciencia cierta, si eso es ganar o perder, y eso lo dirá el futuro.
En el próximo post haré la autocrítica de por qué perdimos, porque de ahí se han de extraer lecciones para el futuro, pero ahora sólo quiero mandar un mensaje a ese partido que nos ha “arrollado” (recojo la palabra de Cristina Vazquez en EL PAIS de hoy): Espero que ese partido que se demuestra enormemente eficaz cuando se trata de ganar congresos internos y de apuntalar candidaturas únicas, se muestre igual de eficaz cuando se trata de ganar elecciones. Ahora, que cada palo aguante su vela. ES EL TIEMPO DE SALVA BROSETA.
Verdaderamente el espectáculo de ayer en Eixampla fué patético, no se habia dado la dirección correcta y cuando llegue a base de telefonear a un miembro de la agrupación encontre el lugar, por cierto ya no me pude acreditar y además el espectáculo apenas 40 personas todas las familias unidas, frente a la discrepancia y al error y haciendo que algo cambie para que todo siga igual.
Un abrazo y mi felicitación a los que habeis salido elegidos.