El bosque de la política

El blog de reflexión política de Berta Chulvi

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Interensantísima, Carmen

Toda una vida en politica...

Toda una vida en política...

Hay redes sociales que no se improvisan. La que Carmen Alborch tiene en el movimiento de mujeres de toda España, y en particular de la ciudad de Valencia, es fruto de toda una vida de militancia feminista y de dedicación a la política. Por eso, con toda la naturalidad del mundo, sin grandes alardes, Carmen y un equipo de mujeres valencianas con amplia trayectoria en el movimiento feminista, han organizado hoy una jornada con el título Mujeres creando ciudad que ha sido una pequeña joya de la que hemos disfrutado cerca de 200 personas. Hoy Carmen ha dado una lección a quienes le acusan de baja implicación.

Carmen sí se implica y sí está apadrinando proyectos de reflexión en la ciudad que posiblemente acaben dando buenos frutos, quizás frutos más sólidos y duraderos de lo que algunos creen. Me pregunto en qué ocupan su tiempo esos que la critican. Nadie es perfecto, y Carmen tampoco, aquí cada uno o una arrastra su biografía y sus actitudes personales, pero puestos a comparar biografías me quedo con la de Carmen. Su biografía se nota en los proyectos que promueve, proyectos que algunos no entienden porque no han recorrido los caminos que ella sí ha andado durante toda una vida. Hoy, para Carmen, ha sido una mañana de reconocimientos, porque todas las intervenciones han estado precedidas de esas palabras cómplices, de esas miradas cómplices, de las que saben el trecho que Carmen lleva recorrido, lo que ha costado y lo mucho que aún queda por hacer.

Sabéis que defiendo el cambio en el socialismo valenciano de esta ciudad, pero también reivindico la figura de Carmen, porque hay capitales políticos y vitales que este partido no se puede permitir desaprovechar. Me quedo con las palabras de Rosa Boladeras, presidenta del Consell Comarcal del Baix LLobregat (Barcelona) y alcaldesa de Corbera desde junio de 2002 hasta las elecciones de 2007: “No podemos estar empezando siempre de nuevo”. Gracias Carmen, por promover el pensamiento. Hay que estar con la gente, pero sin pensamiento, sin ideas, la izquierda no gana.

Respecto a los contenidos de la jornada tengo mi pequeña libreta llena de notas de las que he pensado rescatar algunas reflexiones.

Begoña Fernández
, concejala de Empleo, Igualdad y Juventud del Ayuntamiento de Gijón, ha hecho muchísimo hincapié en la importancia que tiene una lógica participativa en la elaboración de las políticas de igualdad, una lógica de “los procesos” frente a una lógica de los “resultados”. Una lógica en la que tiene muchísima relevancia el movimiento organizado de mujeres. Fernández ha explicado como en Gijón se creó la vocalía de la mujer en todas las asociaciones de vecinos y como ésto ha permitido sumar al movimiento feminista más ideológico y estructurado, un movimiento vecinal de mujeres que van tomando conciencia y dando soporte a una tupida red social de mujeres en la ciudad (42 vocalías de la mujer en una ciudad de 270.000 habitantes). Resultado de este proceso es que en Gijón, en palabras de Begoña Fernández, “prácticamente han desaparecido las asociaciones de amas de casa”.

Mientras la escuchaba, yo pensaba que esa lógica de los procesos participativos debe extenderse a todos los ámbitos de la política, tanto en el gobierno como en la oposición. Y luego lo ha dicho con claridad, Maite Berrocal: “Si algo tiene que ser participativo son las políticas que desarrollan los derechos fundamentales de las personas”. La intervención de Begoña Fernández relatando algunas de las actuaciones del Ayuntamiento de Gijón ha desmostrado que otra ciudad es posible y que no está en nuestros sueños sino que es un proyecto real en otros lugares de España. Sólo un dato: En Gijón hay 10 escuelas infantiles públicas para 234.000 habitantes. Escribo de memoria, pero creo que en toda la Comunidad Valenciana, para más de cuatro millones de habitantes hay 17 escuelas infantiles públicas!!!!!.

Maite Berrocal, Teniende alcalde del Ayuntamiento de Vitoria, ha coincidido con Fernández en la importancia del movimiento organizado de mujeres y ha recordado que todos y cada uno de los pasos que se han dado en este país, y en las distintas comunidades autónomas para crear instituciones que trabajaran por la igualdad han estado impulsados por un movimiento de mujeres riguroso e incansable. Hoy Berrocal, quien ha reconocido el magisterio de Carmen Alborch, ve las cosas con preocupación: “Las instituciones han pasado de enfrentarse a una demanda social potente a enfrentarse a una demanda social adormecida. Y es muy difícil trabajar si no existe una demanda social explícita”. Berrocal ha criticado el “buenismo” y la falta de debates sobre los temas clave del discurso feminista: “No podemos seguir hablando de conciliación, sino que hay que hablar de corresponsabilidad y de usos del tiempo”. Berrocal ha insistido en que los planes de igualdad no han de ser una lista de acciones sin más, sino que hay que realizar una priorización estratégica de las acciones según el impacto de cada una de ellas y exigir el cumplimiento de aquellas que tengan un mayor potencial transformador. Berrocal ha defendido que su equipo haya suprimido del Plan de Igualdad de Vitoria todas las acciones que ya están contempladas en la ley, porque si están en la ley lo que hay que exigir es que se cumplan. También han suprimido las campañas de sensibilización: “Hacemos más sensibilización discutiendo durante dos años el Plan de Igualdad con todos las asociaciones y los departamentos que con esas campañas y con el dinero que se gastaba en publicidad podemos hacer más pisos de acogida” ha afirmado.

En la segunda parte de la jornada, en la que han participado distintas mujeres valencianas, Matide Alonso, profesora de Urbanismo en la Universitat Politécnica de Valencia, ha realizado un repaso a algunas de las actuaciones del gobierno popular en materia de urbanismo que ha sido demoledor. Refiriéndose al proyecto de Sociopolis, Alonso ha criticado que “en nombre de la sostenibilidad se hagan balcones con árboles mientras se destruye la huerta”. Ha planteado como la demolición del estadio del Mestalla es todo menos sostenible: ¿Alguien sabe la cantidad de costes económicos y medioambientales que va a suponer esa demolición? Ha criticado que en la rotonda de entrada a la ciudad por la Autopista de Barcelona, nadie haya pensado en hacer un punto de transporte intermodal donde una pueda aparcar el coche y subirse a un metro. Y ha sido especialmente dura con el Plan de Protección de la huerta que pretende cargarse con un corredor comarcal, la Vía Parc Nord, los parajes más bonitos de la huerta de Godella y Rocafort. La lucha la podéis seguir en Per l’horta

También las intervenciones de la periodista Rosa Solbes y de la historiadora Dolors Sánchez Durá han sido jugosas. Rosa Solbes se ha preguntado por qué si hay que respetar los excesos de las fallas, la alcaldesa de Valencia no respeta la creatividad de los artistas falleros y los censura cuando con su humor atacan a la iglesia. Se ha preguntado por qué la alcaldesa que con tanto respeto y puntualidad acude a los actos eclesiásticos, no ha bajado aún ningún día a la concentración que todos los miércoles organiza el movimiento feminista valenciano, a las puertas de su lugar de trabajo, el Ayuntamiento, en solidaridad con las víctimas de la violencia de género. Solbes ha identificado los movimientos de los “Salvem” como una reacción defensiva de la ciudadanía frente a un gobierno municipal que no sólo la ignora sino que ataca y conculca sus derechos.

Dolors Sánchez Durá, directora de la Fundación de Estudios de CC.OO, ha enumerado las carencias educativas de nuestra ciudad: a la cola de España en educación infantil, a la cola en las ratios escuela pública respecto a la escuela concertada, a la cola en la apertura de los centros por la mañana y a la cola en el número de estudiantes que acaban la secundaria. Además ha reivindicado una acción educativa basada en la memoria e inscrita en las huellas de la ciudad: “Valencia fue brutalmente bombardeada durante la guerra y esos lugares deberían estar señalados y a los niños hay que decirles con toda naturalidad que “Está muy mal bombardear a la población civil”.

Ha habido más intervenciones, más propuestas, más ideas y mucha energía. Sólo hay una salida: Continuar.