El bosque de la política
El blog de reflexión política de Berta ChulviArchivar parahuerta de Valencia
València podría ser Oxford… Why not?
Me confieso enamorada de esta ciudad. Desde que vine aquí para realizar parte de mi tesis, vuelvo casi cada año. Ahora, mi hijo me obliga a hacer otras cosas distintas. Ya no puedo pasarme horas y horas en las bibliotecas, así que estoy viendo Oxford con otros ojos, unos ojos que me hacen constantemente pensar en mi ciudad. Sí, también adoro València. Estos días en mi pequeño apartamento detrás de la Lonja hay un matrimonio americano que vive en Oxford desde hace décadas. Hemos cambiado nuestras casas y están absolutamente maravillados con el Mercado Central… (otro día hablaremos del Mercado….la joya de la ciudad), la ciudad de las Artes y las Ciencias, la lonja, el Jardín Botánico.
València fue una gran ciudad en la Edad Media y lo sigue siendo… ¿Qué hecho yo de menos en València, conociendo la experiencia de Oxford? Pues, pensándolo bien…. creo que la diferencia está en que València es una gran ciudad que no ha conseguido (aún) implicar a sus habitantes en una imagen de sí misma, en un proyecto cultural vertebrador. Oxford si lo ha conseguido, todo el mundo aquí: resturantes, comercios, salas de exposiciones, saben que el elemento que tematiza esta ciudad es la Universidad y por extensión “el saber”, por eso los museos son gratuitos (aunque no lo es el Jardín Botánico).
València pordría hacer lo mismo elegiendo un gran tema para sí misma, un tema que está, además, en el impulso de los nuevos tiempos donde el eje medioambiental es innegable. Ese tema es sin duda la huerta. Conectar la ciudad con los espacios verdes que aún quedan y generar nuevos espacios de huerta en la ciudad serísa sólo el principio. Luego habría que crear un cuerpo de llauradors i llauradores de la ciutat, que enseñaran a los jóvenes -y recuperaran a los viejos- como se cultiva la tierra. Esto que suena tan utópico yo lo he visto como iniciativa ciudadana en otras ciudades europeas. Recuerdo que en Ginebra había una asociación de “jardineros ciudadanos”, creo que se llamaba así, que creaba huertas en los jardines públicos. Junto a la transformación física de la ciudad: Cada barrio podría tener su tipo de huerta. Flores en el Ensanche, por poner un ejemplo… Habría que pensar en grandes proyectos que convirtieran Valencia en un centro de investigación internacional sobre todas las todas actividades que giran en torno a la huerta (agricultura, paisaje, gastronomía, arquitectura etc). Todo eso sin complejos elitistas: haríamos una huerta para todos y todas, igual que aquí, en Oxford, el saber se cultiva en serio pero también se comercializa para la multitud de turistas que vienen cada año. Y todos conviven en paz y cada uno llega donde puede. Y aquellos que empiezan sólo consumiendo cultura (que ya es bastante…) siempre dan un paso más allá….
Hacer de la huerta el eje del proyecto temático de València sería una gran oportunidad con la que no podría competir ninguna otra ciudad europea, pues nunca hubo nada como la huerta de Valencia. La huerta es además un tema que los valencianos y valencianas llevamos dentro y sabríamos empezar a crear todo un tejido de actividades y negocios en torno a él, y entonces los esfuerzos públicos de marketing place (que es como se llama lo que hace Rita con la Copa América y la Formula 1) lejos de estar aislados y sonar extraños… se verían multiplicados por mil. Porque cuando toda una sociedad se pone a trabajar en la misma dirección, eso se nota. Y eso es lo que vivimos aquí en Oxford: Toda una sociedad implicada con su proyecto de ciudad. Nosostros podríamos hacer lo mismo.